Nora se especializa en dar a luz libros corporativos. Las empresas los prefieren cuando quieren tener una relación muy cercana con sus clientes

Sobre Nora

Publicado: junio 20th, 2009 | Autor: | Categoría: | No Comments »<-->  

Me dedico a la edición de libros para empresas. En algún momento de la vida me autoproclamé escritora corporativa y de tanto decirlo y sentirlo el deseo se transformó en profesión.
Comencé como periodista e investigadora, luego encontré en la publicidad mayores posibilidades de expansión y en la actualidad he realizado una sí­ntesis que me permite aplicar mis tres pasiones: periodismo, investigación y producción de estrategias creativas para los negocios desde mis conocimientos de comunicación, publicidad y marketing.

Los libros, una nueva pasión

He publicado en estos últimos años varios libros corporativos de los cuales fui la responsable de la búsqueda del cliente, dirección, investigación, redacción y edición. El diseño está bajo la dirección de Hector Quiroga con quien compartimos siglos de preguntas, vacilaciones y convicciones.
Tuve mi propia agencia de publicidad donde pensé y escribí­ campañas publicitarias. Algunas frases fueron memorables, y una de ellas aún se sigue utilizando después de más de veinte años: ¡Visite Córdoba, está tan linda! Por cierto, nací­ en Córdoba, Argentina, Córdoba de la Nueva Andalucí­a, y estoy radicada hace siete años en Barcelona, España.
Como todos saben la publicidad se expresa en un lenguaje sintético, y cuando se va por la vida de modo tan mí­nimo, queda flotando una necesidad residual de expresión. Aquello de poder irse por el tobogán de las ideas, y tener la oportunidad de poder decirlas, a todas, es algo que se agradece al cielo. Tal vez los libros son una manera de ir hacia la frase publicitaria más corta y perfecta. La que no admite opositores.
Los libros de empresa relevan la historia, los acontecimientos, los logros, aprendizajes y enseñanzas de aquellos que una vez tuvieron un sueño y lo llevaron hacia adelante.
Son libros que laten. La empresa se permite hacer un alto en el camino y sentarse a conversar con los clientes de toda la vida, los conocidos de siempre, los convencidos y convincentes.